autorretrato en espejo convexo v







Esta hora del día anodina, indefinible
es el secreto del lugar en que sucede
y ya no podemos retornar a esas declaraciones
diversas, enfrentadas, que se acumulan, lapsos
de la memoria en testigos principales. Todo
lo que sabemos es que hemos llegado un poco pronto,

Nuestro tiempo queda velado, comprometido
por el deseo de durar del retrato. insinúa
nuestro deseo, que buscamos mantener oculto.

cuando la explosión es tan lograda, tan pulcra.
¿tiene algún sentido admitir la existencia
de todo eso?

El hoy no tiene márgenes , el suceso llega
encajado en sus bordes, comparte la misma sustancia
que ellos. “Jugar” es otra cosa;

Parece un universo muy hostil
pero, como en el principio de cada cosa individual
es también hostil y existe a expensas del resto,

demasiado próxima
para ignorarla, demasiado lejana
para que podamos intervenir? Esta alteridad, este
“no ser nosotros” es todo lo que podemos
por mucho que nadie sepa decir como ocurrió.

devueltas a tu persona porque ya no valen nada.
Pero somos de tal modo animales de costumbres
que sus implicaciones nos envuelven aun, en permanence,
enturbiando las cosas.

silban mientras avanzan hacia el comienzo de la gran caída
en lo sucedido. este pasado
está aquí ahora: el rostro











georg muche





No hay comentarios:

Publicar un comentario